



LA NATURALEZA ES FANTASTICA, SE PUEDE VIAJAR DE MUCHAS MANERAS; PERO A LA MENTE NO LE GANA NINGUN VEHICULO. AMO EL ARTE Y PIENSO QUE LA MEJOR OBRA ES LA NATURALEZA, ATRAVEZ DE ESTE BLOG QUIERO INVITAR A TODOS HA CUIDARLA, AMARLA Y RESPETARLA. GRACIAS
Otro escalón en la escala zoológica son los reptiles, entre los que militan la lagartija colirroja, la víbora hocicuda y la culebra bastarda, que comparten territorio con una de las pocas especies de camaleones de Europa.
Pero la más alta representación de vida, dentro del Parque Natural, se encuentra en el humedal, donde coexisten reptiles como el galápago leproso, la culebra de agua o el sapo de los cañaverales, con peces y con un abigarrado y multicolor mosaico de aves de todo tipo.
Ciento veinte especies de aves, treinta especies de reptiles y batracios, otros tanto de mamíferos, cuatrocientas especies de plantas superiores que son el soporte de la cadena trófica: helecho, castañuela, enea, lenteja de agua, junco, nenúfar y jaguarzo blanco, romero, poleo, aulaga, pino, álamo negro, fresno y sauce, jara, palmito, lentisco y clavellina, sabina, encina y alcornoque, acebuche y coscoja, barrón y enebro, etc. e incontables invertebrados, hacen que ésta sea una de los reservas más importantes del mundo y, destacadamente, la más importante de Europa.
Es difícil establecer los límites exteriores de Doñana, salvo en la franja costera que es el Océano Atlántico quien define claramente el final del territorio. No obstante, si se sabe que el municipio de Almonte acoge a casi el sesenta por ciento del Parque Nacional y a un porcentaje parecido del Parque Natural, se tiene una idea clara de su ubicación.
Uno de los fenómenos más curiosos que se producen en Doñana, es el constante movimiento y desplazamiento de las dunas de arena, bastante elevadas, que se someten, sumisas, al empuje del viento procedente del océano.
Desde hace siglos, este enfrentamiento a muerte entre duna y pinar ha producido resultados distintos. En ocasiones, la duna viva, al igual que en los desiertos tapa totalmente al pequeño arbolado y lo asfixia bajo sus arenas En otros casos, los árboles más crecidos y poderosos soportan estoicamente el acoso de la duna ya que ésta no llega a alcanzar sus ramas